La comida tailandesa puede ir de suave a muy picante, según el plato concreto y la cantidad de guindilla que se use, así que no es correcto asumir que toda la comida tailandesa sea intensamente picante. Platos como el curry Panang suelen ser más suaves por su base de leche de coco, mientras que otras preparaciones, como algunos Tom Yum, pueden ser notablemente más picantes. Un buen restaurante tailandés normalmente podrá ajustar el nivel de picante según la preferencia de cada persona, ya que la tolerancia al picante varía mucho entre comensales.